La Luna en Aries en cuadratura con Marte

“El amor y la tensión, un sinónimo que puede desbaratar cualquier intento de relación estable y armónica”

La Luna en Aries que en este momento asalta nuestro cielo trabaja un particular mecanismo de defensa, que, sumando a Marte en cuadratura, deja introyectado en el psiquismo infantil una relación difícil de reconocer con el correr de los años y muchas veces compleja de aceptar: El Amor es sinónimo de TENSIÓN e INVASIÓN.

Como particularidad, las personas nacidas bajo este tipo de emplazamiento lunar sienten una profunda atracción por las relaciones intensas en donde el diálogo muchas veces es reemplazado por una disputa furibunda. EL mecanismo Lunar para la Astrología Psicológica es mucho más que un mecanismo de defensa; es también nuestro primer vínculo y las aguas que teñirán la forma en la que percibiremos luego ese primer vínculo de amor.

Si la energía arquetípicauroboros 13 del guerrero tiñe estos parajes primordiales de la vida en donde la psique infantil se conecta con un ambiente cargado de tensión y de hostilidad, y en dónde este primer sostén afectivo reacciona con el antagonismo y en la invasión aguerrida, dicha psique infantil procesará y asociará a estos mensajes de intenso movimiento y precipitación; catarsis deseante y avasallamiento emocional, con el paraíso vincular que luego deberá reemplazar automáticamente por una relación que suscriba a estos mismo efectos.

¿Cómo no pretender entonces que las personas con este tipo de mecanismo lunar no se vinculen en relaciones en donde aparezca, proyectado, una pareja invasiva, muchas veces agresiva u sencillamente hostil? ¿Cómo no emparentarse inconscientemente una vez más, con parejas que resuenen con este paraíso infantil?

El PARAÍSO INFANTIL, como vemos, es un lugar diferente para cada uno de nosotros, y en este caso, el Jardín del Edén, está vinculado con una energía que activa internamente una necesidad de habitar un camino complejo, en dónde recibir amor sano y equilibrado será un enorme desafío. Claro que este desafío propiciará como todo mecanismo Lunar bien trabajado, un profundo conocimiento de la cualidad Ariana en su máxima expresión y en su más bello porvenir
: Capacidad de liderazgo, carisma, enorme contacto con el deseo y una fuerza y capacidad de accionar cada vez que lo necesitemos en pos de nuestros sueños.

Los arquetipos planetarios son fuerza psíquicas vivas que habitan nuestro mundo en mayor o en menor medida. El conocer y hacer consciente el mecanismo Lunar que cada
uno de nosotros tiene, nos da la posibilidad de desarrollar evolutivamente nuestra forma de relacionarnos y de vincularnos con el mundo de las emociones; nos da la pauta de cuales son esos mecanismos reactivos que muchas veces nos dejan parados en lugares tremendamente regresivos y que impiden el desarrollo sano y maduro de nuestra capacidad vincular.

La Luna Ariana, como buen arquetipo amazónico y guerrero debe transitar al igual que Hipólita o Artemisa, amazonas reconocidas, un largo camino al reconocimiento de su impotencia; al reconocimiento de la conflictividad con el cuerpo, a la observación e exploración de la implicancia simbólica que devela para este personaje el haberse amputado un pecho; órgano nutriente si los hay para la mujer.

La Luna en Aries en aspecto con Marte de este momento en nuestro cielo refuerzan en estas temáticas. Una energía Animus, masculina, que debe ser trabajada y explorada como toda cualidad y función psicológica, para que pueda dar lo mejor de sí misma y no dejarla que mantenga su contenido oculto e inconsciente; propiciando siempre vínculos conflictivos en dónde el sentirme en disputa y tensa, se normaliza y se naturaliza como mi forma de amar.