Honrando a Saturno; Honrando al Padre

En esto momentos en nuestro cielo, Saturno, Dios del Tiempo, Xenex y Señor del Karma, se encuentra retrogradando.

¿Quien es este personaje?

Saturno, regente del signo de Capricornio y co-regente del signo de Acuario, siempre ha sido acusado de ser un planeta maléfico. De hecho, los antiguos los consideraban como tal y por ende, la herencia simbólica con la que hemos tenido que lidiar en los últimos tiempos con respecto a Saturno ha sido difícil, tediosa y muchas veces agobiante. Saturno ha sido antiguamente emparentado con Satanás y con Dioses como Pan a quien la mitología no le da el mejor de los rostros, aduciendo que su accionar siempre estaba enmarcado en la persecución que este macho cabrío hacía de las ninfas de los bosques; stockenadolas e induciéndolas al terror y a la sensación de miedo súbito. La palabra pánico proviene de hecho de este personaje mitológico asociado con la experiencia saturnina de miedo, carencia y culpa. La palabra culpa, proviene etimológicamente de “deuda” y sobre la deuda se asientan muchas de las grandes construcciones colectivas humanas, como el Capitalismo. De manera tal que comprender que implica lidiar con esta fuerza psíquica y de qué manera resignificarla tanto en términos individuales como colectivos es tan importante y tan trascendente, que a veces solemos perdernos en la neblina de la oscura noche al tratar de cristalizar su sentido.

Como veníamos analizando, Saturno mitológico tiene muchas caras e influencias; asociado y emparentado entonces con figuras oscuras y tendenciosas. Retomando un poco la mitología Griega en donde este personaje fagocita a sus propios hijos con tal de mantener su statu-quo, podemos comenzar a profundizar en este arquetipo que naturalmente nos habita a todos. Para los Griegos este personaje conocido como Cronos era inhabitable y muchas veces temido, así como también cuentan los antiguos relatos que tenía un rostro mucho más benévolo, sobre todo para los Romanos quienes resignificaron a esta deidad otorgándole un lugar mucho más luminoso. Este personaje puede enmarcarse en facetas y características oscuras e involutivas como así también puede expresarse en términos más luminosos; pero lo cierto es que así como Cronos-Saturno era un Dios temido por su carácter fagocitante y estricto, también era bien conocido por reinar en la Edad Dorada en donde no existía la norma escrita porque su mera presencia activaba el orden, la disciplina moral y la justicia. Es por este motivo que esta Deidad está exaltada en el signo de Libra para los antiguos Helénicos. Dios de la Agricultura y castrador de Urano, su padre, crea un universo manifiesto y nos ofrece la posibilidad de relacionarnos con el mundo humano. También podemos vincular a esta fuerza arquetípica con el rostro de Odin o Wotan, Dios Nórdico de la Guerra, de la sabiduría y de la muerte. Odin se cuelga del árboluroboros 10l de la vida, el Yggdrasil, para obtener el conocimiento sagrado y permanece a través de esta abismal experiencia de sacrificio, desangrándose durante 9 días y 9 noches, para obtener el famoso lenguaje de las runas y de esta manera, habitar el resplandor de la consciencia elevada.

Como podemos observar, no hay manera posible de vincularnos con la autoridad, con la sabiduría y con el plano de la materia sin atravesar y experimentar a esta fuerza psíquica interna. Para comprender un poco más a este deidad, podríamos tomar al aparato freudiano y asimilar a Cronos-Saturno con el Super yo: Institución normativa introyectada frente a la cual, todos rendimos las cuentas de la vida. Es un arquetipo paterno y es uno de los Padres del Mundo, como lo llama Liz Greene. De manera tal que aprehender a este personaje y trabajar con su energía y con el perfil psicológico que se expresa a través de esta fuerza del inconsciente colectivo, demanda muchas veces y ante todo, poder honrarla; así como también nos demanda trabajar con nuestra autoridad interna y aprender a ser protagonistas y creadores de nuestra vida.

Como ya sabemos, Saturno se encuentra retrógrado en el cielo. Las retrogradaciones son manifestaciones simbólicas de procesos introvertidos, en dónde la expresión expansiva y dinámica del arquetipo se vuelca hacia adentro. Muchas veces esta propensión destaca conflictos en la manifestación de las cualidades del arquetipo pero muchas veces también, esta retrogradación nos da una posibilidad única de sumergirnos en las profundidades de la experiencia que el arquetipo nos trae, de manera tal de poder exponernos a consciencia a sus aprendizajes. Los planetas retrógrados tienen también, una relación implícita con el Sol, ya que es la luz que proyecta este astro la que posibilita y genera la ilusión de la retrogradación. Desde este lugar, podemos interpretar que la retrogradación de Cronos-Saturno está íntimamente relacionada con el Sol y por ende con la expresión yoica que el arquetipo solar desarrolla en estos momentos.

Tomando las implicancias simbólicas que nos ofrece el mundo de la mitología con respecto a esta fuerza psíquica y tomando entonces la interpretación de lo que implica la retrogradación de un planeta, podemos hacernos algunas preguntas con respecto a este momento que estamos viviendo por tránsito:

¿Cómo me vinculo con las figuras paternas y con la autoridad? ¿Cómo me relaciono con el plano de la deuda-culpa? ¿Cuáles son mis valores morales y éticos y como me relaciono con la responsabilidad? ¿Asumo responsabilidades? ¿Cuáles son los sacrificios que a diario, ofrezco, para poder obtener sabiduría en mi vida? ¿Qué es la Sabiduría para mi?

Son muchas las preguntas y las reflexiones que surgen cuando exploramos a Cronos-Saturno. Lo que es claro es, que en momentos en donde este planeta retrograda, tenemos una enorme posibilidad para explorar estas temáticas. Honrar al Padre es sólo el comienzo para poder luego edificar nuestra autoridad interna y para poder por ende, desarrollar una estructura sólida y estable en nuestras vidas. Configurar y registrar el funcionamiento de esta deidad nos brinda la posibilidad de vincularnos sanamente con este aspecto humano, que puede ser sádico y frívolo a la hora de otorgarnos el merecido laurel de la victoria.

Después de todo, Cronos-Saturno es el Señor del Karma; custodio del umbral en el proceso de transmigración de las almas en el inframundo; la ciénaga vital por donde todos atravesamos tantas veces en nuestra vida; cada vez que morimos y volvemos a nacer, trayendo todas las enseñanzas que nos han quedado pendientes para poder darles un nuevo sentido, más pleno y evolutivo.

Honrar al Padre es honrar la vida, sin perder por supuesto, la capacidad creativa de rebelarnos cuando sea necesario.