El Eje de Libra y Aries

A veces la vida nos expone una intensa necesidad de integrar a la Bella y a La Bestia que nos habita.

A veces, revisar cómo damos y cómo recibimos se vuelve tan necesario como exponernos al rayo del sol; sol rejuvenecedor y revitalizante.

¿Es que acaso hemos revisado en este pasado eclipse la manera en la que recibimos y nos ofrendamos al otro? ¿Acaso sabemos recibir? ¿O dar/nos?

La experiencia de integración del eje Aries – Libra implica una profunda conexión con la alteridad, en tanto yo deseante. El proceso de encuentro con el aspecto marcial dentro del mapa zodiacal reposado se da tanto si miramos a Venus como regente de Tauro, extrapolando e integrando al Marte Escorpiano, como si analizamos a la Venus Urania, regente de Libra, atravesando el umbral evolutivo que le propone el encuentro con la agresividad del carnero y su accionar impulsivo.

UROBOROS 20
De una u otra manera, analizando las temáticas de encuentro entre Venus y Marte, reforzamos un proceso de experiencia psíquica de la historia arquetipica Venusina, trasvasando e integrando las fronteras entre las temáticas del amor, el equilibrio y la belleza, con las menguantes fauces del Lobo marcial.

Como cuando recordamos a esa antigua Meretriz de los Templos que expresaba las temáticas vinculadas con la sexualidad sagrada pero también profana;o cuando regresamos la vista sobre la manzana dorada como símbolo Venusino en donde abordamos las temáticas vinculadas con el deseo como pecaminoso; aquella instancia en donde la Manzana Dorada hace su aparición en el Edén, provocando la tentación de Adán y Eva; o retornando al mito de la Diosa Eris, y su manzana de la discordia, que deja caer,”inocentemente” en medio de una fiesta a la cual no había sido invitada, gestando un gran conflicto que generaría luego la famosa Guerra de Troya.

Interponernos a la expresión de las fuerzas psíquicas inconscientes que nos habitan genera una discordia interna digna de GUERRA. Y la GUERRA no es sólo una dinámica interna, sino que confluye con las tremendas devastaciones que el ser humanos ha sabido crear en su mundo colectivo.



Integrar a la Bella y la Bestia implica un paso de VALENTIA y de perseverancia. Luego el dar y recibir; temática compleja si las hay; se expresará con una afanosa libertad y voluntad de amar.